Hospital de la Santa Creu y el anfiteatro anatomico, una joya del Raval

Paseando por el Raval encontramos lugares históricos que impresionan. Es el caso del antiguo hospital de la Santa Cruz.

Vistas del pabellón de las mujeres. En el centro, una cruz dedicada a todos los fallecidos en epidemias

El 1401, con la intención de unir recursos, se decidió juntar los seis hospitales de beneficiencia que había en Barcelona en un único edificio: el hospital de la Santa Creu, y que se ha convertido en uno de los más antiguos de Europa.
Este hospital era destinado a curar a la gente pobre y a los infectados de enfermedades contagiosas como la lepra o incluso la peste. Las instalaciones tenían la capacidad para albergar a más de 500 personas.

Entre los edificios hay este pequeño jardín destinado antiguamente para que los enfermos salieran y que hoy es un lugar donde relajarse

El recinto, situado entre la calle del Carme y Hospital, consta de 4 alas de dos plantas cada una, alrededor de un claustro eclesiastico en el que los enfermos paseaban cuando estaban más recuperados.
Hombres y mujeres estaban separados en dos edificios. Cada entrada, con su escalera monumental, está diferenciada por una estátua; en el de los hombres vemos a San Roque, patrón de la Peste y otras enfermedades con un perro lamiendole una úlcera de la pierna. La estatua del pabellón femenino es la Caridad en forma de matrona con niños alrededor.

Estatua de San Roque

Las habitaciones eran grandes salas sin columnas donde se amontonaban las camas una lado de otra sin apenas separación. Hoy en día el espacio es ocupado por la Biblioteca Nacional de Catalunya.
Hasta 1929 (fecha de su cierre) éste hospital fue el más importante de la comunidad. Aquí se aplicó anestesia por primera vez en una intervención quirúrgica y hubo el primer servicio de RX de todo el país.

En el interior de la biblioteca se conservan los techos originales y te puedes hacer una idea de como eran las grandes salas

Personajes ilustres como Rafael de Casanova o Antoni Gaudi fueron atendidos aquí y, de hecho, éste último falleció el 1926 en uno de los pabellones tras ser atropellado por un tranvía.
En el 1962 se construye al lado del hospital el colegio de cirugía, que más tarde sería el origen de la facultad de medicina. La idea principal era formar cirujanos para el ejército.

A través de la gran puerta de madera de detrás entraban los cuerpos para ser diseccionados

Su ubicación al lado del sanatorio permitía poder coger los cuerpos de aquellos que fallecían y no eran reclamados por sus familiares, o los condenados a muerte.
El edificio fue diseñado pr Ventura Rodriguez, el arquitecto del museo del Prado. Los muros son muy anchos con grandes ventanales para mantener el frío y conservar los cadáveres.

Sala de disecciones vista desde arriba. En el centro está la mesa donde se estudiaban los cuerpos

La sala de disección cuenta con una mesa central de mármol giratoria con un agujero central para evacuar todos los liquidos del cuerpo y rodeado de sillas de madera cubiertas con terciopelo rojo (aunque en los principios no estaban y tanto los alumnos como los cirujanos estaban de pie todas las horas que duraba la disección.).

Parte del techo de la sala oval, con su lámpara de vidrio y al fondo las celosias

Imaginad la escena: horas de pie, sin comer ni beber ni moverse y aspirando todos los olores que desprendía el cuerpo abierto en descomposición... Una escena muy gore pero que gracias a ello se pudo profundizar al máximo los conocimientos del cuerpo humano y se hicieron importantes avances en la salud.
La sala oval tiene una preciosa cúpula que ilumina la estancia y una lámpara de araña que fue añadida posteriormente.
El primer piso era reservado para la burguesía. Escondidos tras las celosias para no ser reconocidos, pagaban para mirar las disecciones no por el interés científico, si no por el morbo que suponía ver una persona abierta en canal.

Las ventanas bajaban y de ésta manera las personas de la alta sociedad podían observar sin ser vistos. Ésta escabrosidad por ver aquello prohibido por la iglesia llegó a tal punto que incluso en el Palacio de Versailles se hacían disecciones en directo y se llegaron a quitar vendas en directo a momias del antiguo Egipto

En los pisos superiores encontramos la biblioteca llena de antiguos volumenes y tratados de medicina donde además cuenta la leyenda que está escondido en una urna el corazón de Francesc Salvà, un importante médico y físico .

En la biblioteca se pueden encontrar volúmenes muy antiguos de medicina

Delante de la biblioteca, traspasando la sala oval, encontramos el despacho del presidente, donde se guardaban los instrumentos quirúrgicos para la disección.

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Si algo no podía faltar en un hospital, es el lugar donde se preparaban las fórmulas magistrales de los medicamentos y eran dispensados.
La entrega se hacía a través de una ventana con una reja renacentista de 1696.

Ventana a través de la que se realizaba la dispensación de medicamentos. El lugar estaba cerrado para evitar robos.

Dentro de la Academia de Farmacia podemos encontrar dentro de inmensos armarios cajas y botes originales donde se guardaban las platas y productos para la elaboración de las medicinas.

Interior de la Real Academia de Farmacia

Además también están los compartimentos con los nombres de los doctores para que depositaran sus recetas, y un grifo original que recogía las aguas de la lluvia.

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Por último, en el recinto del Hospital, hay un bar llamado el jardí, ideal para tomarse un descanso durante la visita.

Decorado con sofás y con buena música de fondo, es un lugar ideal

(sobre) VIVIR LAS VEGAS

Planes interesantes para vivir a tope la ciudad del pecado y llevarse un buen sabor de boca.

1. Pasear por Freemont Street

En pleno centro de la ciudad, éstas cinco manzanas llenas de casinos de época fueron en su momento el centro moderno de Las Vegas. De hecho fue en ésta calle donde en 1931 se obtuvo una de las primeras licencias para el casino, exactamente el Northern Club.

En Freemont Street, los neones se sobreponen unos a otros
Cada día al anochecer (y hasta la madrugada) hacen un espectáculo increíble de luces multimedia en el techo.
Además aquí encontramos una gran cantidad de tiendas y restaurantes, muchísimo más económicos que en el Strip.


El estilo de los casinos nos trasladan a épocas anteriores
Por cierto, sabíais que aquí se grabó el videoclip de U2 "I still haven't found what I'm looking for" (dejo el enlace aquí)

Un jovencito Bono cantando en medio de Freemont Street

2. Comer una buena hamburguesa en el Heart Attack Grill

En la entrada una báscula te pesa; y esque si tu peso es superior a 350 libras (156 kg), comes gratis.
Tienen el récord Guinness de servir la hamburguesa más calórica del mundo y una gran particularidad: si no te acabas tu comida serás azotado en público. Y no unos golpecitos simbólicos, no!! Te dan con todas sus fuerzas mientras estás con el culo en pompa, un tortazo por cada piso de hamburguesa que no te has comido. Debo confesar que en mi vida había comido con tanta tensión!
(si no os creéis lo que os cuento podéis mirar aquí)

Para entrar al restaurante hay que pesarse previamente
Cada hamburguesa de media libra va acompañada de 5 tiras de bacon, queso, chili, cebolla y tomate, y puedes pedir hasta 8 pisos. Yo pedí una doble y casi muero. Eso sí: me la acabé enterita (morir antes de que me pegaran...jeje).

El tamaño máximo de las hamburguesas tiene el récord Guiness en calorias

El tema del restaurante es como si estuvieras en el hospital. Las camareras van vestidas de enfermeras "guarrillas", los chicos de doctores, y el personal de la cocina como si fueran cirujanos. Para entrar te ponen una bata de hospital como si fueras un enfermo (ideal por si te manchas).

Momento azote con una pala de madera. Que miedo!!

Para mi fue una de las cosas más divertidas que hice en Las Vegas. Eso sí, siempre y cuando pidas con medidas.

3. Ver un espectáculo

Cada día cientos de espectaculos son ofrecidos en Las Vegas. Hay de todo tipo: teatro, conciertos, circo, shows eróticos, mágia...
Los precios de las entradas varian, y hay stands coloados por la Strip que oferecen los tickets a precios muy asequibles.
Yo tenía claro que quería ver alguno del Circo del Sol y fuí a ver KA en el hotel MGM. Solo diré una cosa: increíble.

KA cuenta la historia de dos niños gemelos de la realeza que tienen que huir por separado tras ser invadido su hogar. Durante la función podemos ver todas las aventuras para volver a reunirse y vencer a los arqueros

Es escenario es gigante (y pensar que está dentro de un hotel lo hace más alucinante) y la puesta en escena espectacular. Lo recomiendo.

Parte del escenario


4. Hacerse una foto en el Cartel de Bienvenida

Si hay una foto divertida y mítica que hay que hacerse en la ciudad del pecado es sin duda el cartel que te dá la bienvenida a Las Vegas.

El cartel más fotografiado de la ciudad y más comprado como souvenir

Lo encontrareis en el 52005 de Las Vegas Blvd y hay un pequeño parking donde dejar el coche.
Súper recomendable ir a primerisima hora de la mañana o a última de la tarde, ya que se forman largas colas.
El diseño del letrero fue creado en 1959 por Betty Willis. No tiene copyright, ya que fue un regalo a la ciudad, por lo que es de dominio público.

5. Conocer los origenes de Las Vegas

A 105km de la ciudad se encuentra el Nevada Test Site. Entre 1951 y 1992 se realizaron en éste lugar detonaciones de bombas atómicas y nucleares. Desde Las Vegas se podían ver las explosiones y se convirtió en un atractivo turístico. Años más tarde se ha demostrado que ésto ha producido graves problemas de salud en los espectadores.

Las detonaciones se anunciaban en los medios para que la gente se acercara a verlo

En el lugar de las detonaciones hay un cráter gigante y cuentan que en la primera explosión el flash se pudo ver hasta en San Francisco.
El museo de pruebas atómicas es el testigo de todo eso, y se pueden ver los folletos y calendaros promocionando el "turismo atómico".

En el museo también encontramos ejemplos de misiles que se lanzaban

El precio de la entrada es de 22$.

6. Ir de compras

Centros comerciales, outlets... Las Vegas tiene una gran cantidad de lugares donde el consumo es obligatorio. Mires donde mires los escaparates te llaman la atención. Hay dos lugares que a mi personalmente me encantaron:
  • M&M store: Es un gran mítico, y con sus tres plantas puedes encontrar el merchandaising que quieras y todas las variedades posibles de éstos caramelos de cacahuete cubiertos de chocolate.
  • Coca Cola Store: A parte de encontrar también todo el merchandaising posible (incluso el de nuestra infancia), se pueden probar todas las variedades existentes en el mercado de ésta famosa bebida , como la Coca Cola de manzana o de sandía. Así de paso, uno se sienta un poco después de tanto tute...
Una gran botella de vidrio es la fachada exterior de la tienda de Coca Cola

Las Vegas: The Strip

Luces, hoteles que parecen ciudades, y mucho vicio. Cuando estás llegando a la ciudad, cruzando el desierto, y en medio de la nada aparecen estas grandes construcciones, te deja alucinado.
Es el único lugar en el mundo donde todo es posible y donde he vivido las cosas más surrealistas.
Una ciudad donde pierdes la noción del tiempo: casinos, tiendas y restaurantes abiertos las 24 horas del día, sin presencia de relojes... Una locura increíble.

El cartel que te da la bienvenida a Las Vegas es de foto obligada. Se forman inmensas colas

¿Como surgió Las Vegas de la nada? ¿Quién tuvo ésta idea? El gánster Benjamín Siegel "Bughy", tras la finalización de la Ley Seca en 1934, tuvo que buscar nuevas alternativas para ganar dinero. De esta manera, tras muchos sobornos y ayuda de la mismísima Mafia, en 1946 fundó la capital del juego legal. La inauguración no fue bien y el 20 de junio de 1947 fue asesinado con 6 disparos. Lansky, el jefe de la Mafia, se declaró como nuevo propietario, y aquí empezó su desarrollo hasta día de hoy.

A pesar de que el centro original está en el norte (el Downtown) la zona más conocida y visitada es una calle que cruza la ciudad de norte a sur conocida como The Strip. Aquí se concentran los hoteles-casino más grandes y famosos, similares a parques temáticos que te transportan a lugares muy lejanos de USA...

Vistas nocturnas de la Strip, desde el hotel Treasure Island. 

Hay una gran cantidad de museos y planes para hacer (algunos inverosímiles) pero lo mejor es ir recorriendo los hoteles, esas gigantes construcciones de cartón piedra con todos los servicios para que no tengas que salir de allí en todo el día.

Mapa de la Strip

Mis imprescindibles son:
  • Venetian. Este hotel recrea los canales, los edificios y las calles más representativas de Venecia. Encontramos el puente de Rialto, el de los suspiros y la fachada del Palacio Ducal, todo a escala real!. Por el módico precio de 80$ un gondolero americano te pasea por los canales mientras canta a pleno pulmón...
Torre veneciana y puente del Rialto
Canales con el Palacio Ducal de fondo

  • Caesars. Uno de los hoteles más famosos y lujosos de Las Vegas que nos transporta a Roma. Podemos encontrar el Coliseo, la Fontana de Trevi... Ha aparecido en un gran  número de películas, como Resacón en Las Vegas, Iron Man, Armageddon, Ocean's Eleven... En su interior hay un gran centro comercial donde las tiendas simulan las calles de la ciudad eterna y el techo está pintado de un azul claro que te intenta hacer creer que estás en el exterior. Hay numerosas tiendas que venden posters originales firmados por los famosos, algunos a buen precio, así que vale la pena detenerse para echar un ojo. 
La Fontana de Trevi. Aquí también se tiran monedas siguiendo la tradición... Eso sí, aquí vuelves a Las Vegas :)

Interior del centro comercial

  • Flamingo. Construido en 1946 fue el primer hotel de lujo de la Strip. Su estilo art-decó evoca otros tiempos. En su jardín, se pueden ver paisajes tropicales, cascadas, flamencos y patos.
Hotel Flamingo, el más antiguo de todos

  • Bellagio. Uno de los hoteles más sobrios. Tiene un jardín botánico y decoración de flores de cristal por todos lados. Lo más conocido es su lago artificial de 32.000m2 con unas fuentes que cada noche hacen un espectáculo musical cada media hora. (hay que coger sitio, pues se pone a tope!)
Hotel Bellagio, con su gran lago

  • Paris. Simulando ser la ciudad francesa, tiene una réplica de la Torre Eiffel de 165m de altura (la mitad que la original) y del Arco de Triunfo. El interior, simulando calles parisinas es realmente espectacular.
La réplica de la Torre Eiffel quisieron que fuera a escala real, pero no se pudo realizar porque el aeropuerto está demasiado cerca
El interior del hotel simula los edificios parisinos

  • New York. El skyline de la Gran Manzana se vislumbra desde lejos: la Estatua de la Libertad, el puente de Brooklyn y los rascacielos. En medio, una gran montaña rusa (14$) que recorre tanto el exterior como el interior del hotel. Estar allí es como viajar a ésta ciudad que la real queda un poco lejos.
Hotel New York. Se puede ver la montaña rusa

  • Excalibur. De repente, emerge un castillo medieval que parece sacado de Lego. Su interior, totalmente ambientado con la temática basada en la leyenda del Rey Arturo. La fachada está inspirada en el catillo de Carcasona en Francia. Una de sus grandes atracciones es una comida medieval con un impresionante espectáculo (desde 76$).
El hotel Excalibur parece de juguete

  • Luxor. Fue uno de los primeros hoteles temáticos. En este caso, nos adentramos en el Antiguo Egipto. Una gran pirámide corona el centro del complejo. Sus habitaciones están alrededor. Mirar hacia arriba da incluso vértigo. Por la noche, el haz de luz de la pirámide es el más poderoso del mundo.
La ambientación del Luxor te hace sentir como si estuvieras en el interior de una pirámide
Los restaurantes, tiendas y exposiciones están dentro de simulaciones de la ciudad del Cairo. El interior de la pirámide tiene todas las habitaciones

En un día es imposible visitar todos estos hoteles. Siempre hay que tener en cuenta que las distancias son muuuuuuuy grandes, el calor sofocante si vas en verano, y los casinos y tiendas llaman mucho la atención.
Las Vegas es una ciudad para disfrutarla, sin prisas y con calma, para absorber todo aquello que solo se vive aquí.

Monument Valley

Cuando después de unas horas en esas carreteras monótonas empiezas a vislumbrar los montículos de roca caliza, te da la sensación de que ya has estado allí, de que lo conoces desde siempre. Y es que estas imágenes han salido en tantas películas, series y fotografías publicitarias que las tenemos grabadas en la retina, como si de un recuerdo se tratara.

Quien no ha visto esta imagen alguna vez? Desde el parking del hotel y el centro de visitantes está este magnifico mirador

Hace miles (y millones) de años por esta zona pasaba el rio Colorado y debido a la degradación y a los fuertes vientos, se han formado estos monolitos de hasta 300 metros de altura.

Este parque está gestionado por la comunidad amerindia navaja. Aquí poseen la reserva más extensa (70.000 km2) y se rigen por sus propias leyes.
Es la segunda tribu más grande de los Estados Unidos, son seminómadas y viven de manera bastante precaria y tradicional.

Los paisajes, mires donde mires, son increíbles

El lugar se hizo famoso gracias a Harry Goulding, un comerciante que llegó en 1920 para explotar minas. Cuando estaba a punto de irse a la ruina, hizo fotos del lugar y se presentó a Hollywood con ellas.
El director de cine John Ford las vio y quedó tan enamorado, que fue para allí a grabar todas sus películas de western (1940-1960), convirtiendo este lugar en un auténtico mito.

A pesar de que oficialmente a estos tres monolitos son conocidos como las tres monjas, los indios le llaman la familia

Recordar que si venís de Arizona, hay que adelantar una hora en el reloj. La entrada al parque son 20$ por vehículo, pero si llegas más tarde de las 17h puedes entrar gratis, ya que las taquillas cierran.

Mapa para identificar las mesetas más importantes

En la zona hay un único hotel y restaurante que (como no) pertenece a los indios navajos. El hotel se llama The View y a pesar de que el precio es totalmente desorbitado, todas las habitaciones tienen unas espectaculares vistas al parque que ver el atardecer o el amanecer desde la terraza, lo hacen único. Además en el restaurante se pueden degustar platos típicos navajos como los tacos y bocadillos hechos con un pan frito similar a los churros (frybread) que está riquísimo.

Habitación de The View con sus espectaculares vistas al fondo

La visita a los diferentes monolitos del parque se puede hacer por cuenta propia en coche por un camino de tierra, o bien contratar un guía navajo para que te lleve por todos los puntos de interés y además por zonas restringidas a las que solo ellos tienen acceso.
Nosotros escogimos esta segunda opción porque el día anterior había diluviado y cuando vimos la cuesta llena de baches y charcos no confiamos mucho en que nuestro coche lo superara.
Así que fuimos a la caseta de Navajo Guided Tours y por un "navajazo" de 190$, Larry nos llevó a visitar esta maravilla.

El dragón durmiendo. Lo veis?

El tour circular pasa por las famosas mesetas a las que a todas les han encontrado un parecido con la realidad: las tres monjas, el camello, el elefante, el dragón... Vamos, que esto es como sentarse y buscar sentido a las nubes en versión piedra.
Uno de los puntos más impresionantes es el de John Ford. Allí el cineasta colocaba toda una fila de cámaras y grababa sus famosas e inolvidables películas.

John's Ford Point. Este es el punto más mítico de todo el parque

Al ir en tour con los indios, también fuimos a ver su poblado, donde pudimos darnos cuenta que su forma de vida es muy precaria (no sé que deben hacer con todo el dinero que ganan).
Larry (nuestro guía) también nos llevó a unas cuevas con imposibles agujeros en el techo donde ellos celebran sus rituales (con demostración incluida). Así que mientras nos cantaba vivimos un momento muy místico.

El agujero del sol. Al mediodía el sol pasa justo por el agujero dándole un toque místico

Por ultimo, pasamos por una zona en la que se han encontrado petroglifos donde los ancestros señalaban los lugares donde había comida y agua.

"Cabras" dibujadas en las paredes. A pesar de los años, se mantienen intactas

Por todo esto, me veo obligada recomendar ahorrar un poco y hacer la visita con los indios, pues se descubren cosas impresionantes.

El Frybread es el pan típico Navajo

Muerte en Death Valley

Death Valley es un parque nacional que se encuentra entre los estados de  California y Nevada. Es el segundo parque más grande después de Alaska.
Aquí nos encontramos con un paisaje árido y totalmente desértico. Durante la fiebre del oro se extrajeron minerales de esta zona, principalmente Bórax.

Salar en Bad Water Basin. hace miles de años, toda esta zona era un lago

En 1849, un convoy de carruajes se perdió en este valle durante varias semanas. Tuvieron que quemar los vehículos y comerse a los bueyes para sobrevivir. De ahí proviene el nombre tan estremecedor: la intención era disuadir a los colonizadores de acortar el camino por el desierto, debido a la peligrosidad de las altas temperaturas que se pueden alcanzar. Y es que la máxima registrada es la mayor en todo el mundo: 56'7ºC. Una locura.

Mapa con los principales puntos a visitar

Al ser un parque tan grande, hay muchos senderos que recorrer. En verano lo ideal es parar en los diferentes puntos panorámicos y andar lo mínimo.
El territorio es realmente hostil. Pero que no cunda el pánico: en medio del parque hay una gasolinera con un pequeño colmado donde conseguir provisiones (eso si, a precio de oro!)

Los puntos de vista imprescindibles son:

  • Dante's View: Tras una carretera de 21 km ida (y luego vuelta) legamos a este punto alto (1668m) en el que se puede ver todo el valle rodeado de montañas. Cuidado! Hay revoloteando por allí unos abejorros del tamaño del dedo gordo del pie que dan un poco de miedo.
Al estar el Valle rodeado de montañas, se crea este microclima de calor y 0 lluvias

  • Zabriskie Point: Este sitio está rodeado de pequeñas colinas que han erosionado dando formas arrugadas con tonos amarillos.
El mejor momento para ver el contraste de colores, es al atardecer

  • Golden Canyon: De aquí parte un Trail que te lleva hasta un puente colgante. Son unas 2'5 millas la ida y, debido al gran calor, a los 100 metros decidimos que no valía la pena arriesgarse a sufrir un golpe de calor. Si vais en invierno, seguro que es increíble, pero en pleno agosto es altamente desaconsejado.
En los carteles ya avisan que las temperaturas son peligrosas para la salud...

  • Devil's golf course: Aquí nos encontramos con un mar de rocas con sal cristalizada infinito. Se hace raro pensar que hace miles de años esto estaba lleno de agua... Cuidado al saltar entre roca y roca, ya que estos cristales están muy afilados.
El tono blanquecino de las rocas se lo dan los cristales de sal 

  • Bad wáter Basin: Es el punto más famoso del parque. Llamado así porque hay un pequeño lago (yo lo llamaría charquito) donde la concentración de sal en el agua es tan elevada que los primeros que llegaron al lugar les dieron para beber este agua a sus burros y murieron todos. Además, este es el punto más bajo de Norteamérica: 86 metros por debajo del nivel del mar. A unos dos km del parking hay un pequeño salar. Es una caminata de unos 15 minutos, pero a 120ºF (49ºC) que estábamos se hizo eterna. de hecho, recomiendo NO hacerla en estas temperaturas porque no se disfruta. Se me hizo el camino tan largo! Y al llegar solo pensaba en no desmayarme...Una locura!
Cartel que anuncia el punto más bajo. De fondo, los inconscientes que van hacia el salar.

  • Artist's palette: Estas montañas, debido a la oxidación de diferentes minerales, se "han pintado" de colores tan curiosos como azul, amarillo, naranja...Nosotros llegamos al mediodía y por la luz, los colores no se distinguían muy bien. Lo ideal: el atardecer.
A pesar de que la luz del mediodía no ayuda, se pueden ver los diferentes colores de la montaña, como si alguien los hubiera pintado a su antojo

  • Mesquite flat Dunes: Este es el último punto que visitamos. Tras el paisaje desértico y montañoso, de repente aparece una escena sacada del Sáhara: el horizonte se llena de dunas de hasta 240 m de altura. Aquí se rodaron escenas de La Guerra de las Galaxias. (de hecho, lo hicieron en muchos puntos del Death Valley).
Inmensas dunas aparecen de repente

En las dunas el coche marcaba 126ºF (52'2ºC). Y allí fue donde empezó nuestro show particular: justo en el punto en que los carteles anuncian que hay que apagar el aire acondicionado para evitar el sobrecalentamiento del coche durante los siguientes 30 km (con ese calor!) empezamos a sentir un fuerte olor a gasolina. Asustados, paramos el coche, buscamos si había un escape, pero no vimos nada. Volvimos a arrancar y el olor era cada vez más fuerte. Además había perdido potencia y con esas cuestas, el coche no tiraba.

La locura de temperatura subía 5º por minuto

Sin cobertura en el teléfono y en medio del desierto, empecé a pensar en explosiones de motores...¿ si el nuestro estallaba, nos "avisaría" de alguna manera para poder salir?
De repente, tras unos 15 km que se me hicieron eternos, aparecieron una gasolinera y un bar en Panamint Springs. Aliviados, fuimos a pedir un teléfono y nos dijeron que el minuto eran 20$. Yo no sé si pensaban que queríamos llamar a la NASA, pero lo rechazamos. Amablemente, el camarero nos ofreció un vaso frío de agua y tras escuchar nuestros problemas, diagnosticó un sobrecalentamiento. Nos recomendó levantar el capó y tomárnoslo con calma.

Cartel de aviso... Hacedle caso!


Le hicimos caso (que remedio!) y cuando volvimos a arrancar el coche, era como si no hubiera pasado nada.
Conclusión: tomáoslo con calma y llevad agua de sobras, por si al coche le da por calentarse y haceros sufrir un poco.