Monument Valley

Cuando después de unas horas en esas carreteras monótonas empiezas a vislumbrar los montículos de roca caliza, te da la sensación de que ya has estado allí, de que lo conoces desde siempre. Y es que estas imágenes han salido en tantas películas, series y fotografías publicitarias que las tenemos grabadas en la retina, como si de un recuerdo se tratara.

Quien no ha visto esta imagen alguna vez? Desde el parking del hotel y el centro de visitantes está este magnifico mirador

Hace miles (y millones) de años por esta zona pasaba el rio Colorado y debido a la degradación y a los fuertes vientos, se han formado estos monolitos de hasta 300 metros de altura.

Este parque está gestionado por la comunidad amerindia navaja. Aquí poseen la reserva más extensa (70.000 km2) y se rigen por sus propias leyes.
Es la segunda tribu más grande de los Estados Unidos, son seminómadas y viven de manera bastante precaria y tradicional.

Los paisajes, mires donde mires, son increíbles

El lugar se hizo famoso gracias a Harry Goulding, un comerciante que llegó en 1920 para explotar minas. Cuando estaba a punto de irse a la ruina, hizo fotos del lugar y se presentó a Hollywood con ellas.
El director de cine John Ford las vio y quedó tan enamorado, que fue para allí a grabar todas sus películas de western (1940-1960), convirtiendo este lugar en un auténtico mito.

A pesar de que oficialmente a estos tres monolitos son conocidos como las tres monjas, los indios le llaman la familia

Recordar que si venís de Arizona, hay que adelantar una hora en el reloj. La entrada al parque son 20$ por vehículo, pero si llegas más tarde de las 17h puedes entrar gratis, ya que las taquillas cierran.

Mapa para identificar las mesetas más importantes

En la zona hay un único hotel y restaurante que (como no) pertenece a los indios navajos. El hotel se llama The View y a pesar de que el precio es totalmente desorbitado, todas las habitaciones tienen unas espectaculares vistas al parque que ver el atardecer o el amanecer desde la terraza, lo hacen único. Además en el restaurante se pueden degustar platos típicos navajos como los tacos y bocadillos hechos con un pan frito similar a los churros (frybread) que está riquísimo.

Habitación de The View con sus espectaculares vistas al fondo

La visita a los diferentes monolitos del parque se puede hacer por cuenta propia en coche por un camino de tierra, o bien contratar un guía navajo para que te lleve por todos los puntos de interés y además por zonas restringidas a las que solo ellos tienen acceso.
Nosotros escogimos esta segunda opción porque el día anterior había diluviado y cuando vimos la cuesta llena de baches y charcos no confiamos mucho en que nuestro coche lo superara.
Así que fuimos a la caseta de Navajo Guided Tours y por un "navajazo" de 190$, Larry nos llevó a visitar esta maravilla.

El dragón durmiendo. Lo veis?

El tour circular pasa por las famosas mesetas a las que a todas les han encontrado un parecido con la realidad: las tres monjas, el camello, el elefante, el dragón... Vamos, que esto es como sentarse y buscar sentido a las nubes en versión piedra.
Uno de los puntos más impresionantes es el de John Ford. Allí el cineasta colocaba toda una fila de cámaras y grababa sus famosas e inolvidables películas.

John's Ford Point. Este es el punto más mítico de todo el parque

Al ir en tour con los indios, también fuimos a ver su poblado, donde pudimos darnos cuenta que su forma de vida es muy precaria (no sé que deben hacer con todo el dinero que ganan).
Larry (nuestro guía) también nos llevó a unas cuevas con imposibles agujeros en el techo donde ellos celebran sus rituales (con demostración incluida). Así que mientras nos cantaba vivimos un momento muy místico.

El agujero del sol. Al mediodía el sol pasa justo por el agujero dándole un toque místico

Por ultimo, pasamos por una zona en la que se han encontrado petroglifos donde los ancestros señalaban los lugares donde había comida y agua.

"Cabras" dibujadas en las paredes. A pesar de los años, se mantienen intactas

Por todo esto, me veo obligada recomendar ahorrar un poco y hacer la visita con los indios, pues se descubren cosas impresionantes.

El Frybread es el pan típico Navajo

Muerte en Death Valley

Death Valley es un parque nacional que se encuentra entre los estados de  California y Nevada. Es el segundo parque más grande después de Alaska.
Aquí nos encontramos con un paisaje árido y totalmente desértico. Durante la fiebre del oro se extrajeron minerales de esta zona, principalmente Bórax.

Salar en Bad Water Basin. hace miles de años, toda esta zona era un lago

En 1849, un convoy de carruajes se perdió en este valle durante varias semanas. Tuvieron que quemar los vehículos y comerse a los bueyes para sobrevivir. De ahí proviene el nombre tan estremecedor: la intención era disuadir a los colonizadores de acortar el camino por el desierto, debido a la peligrosidad de las altas temperaturas que se pueden alcanzar. Y es que la máxima registrada es la mayor en todo el mundo: 56'7ºC. Una locura.

Mapa con los principales puntos a visitar

Al ser un parque tan grande, hay muchos senderos que recorrer. En verano lo ideal es parar en los diferentes puntos panorámicos y andar lo mínimo.
El territorio es realmente hostil. Pero que no cunda el pánico: en medio del parque hay una gasolinera con un pequeño colmado donde conseguir provisiones (eso si, a precio de oro!)

Los puntos de vista imprescindibles son:

  • Dante's View: Tras una carretera de 21 km ida (y luego vuelta) legamos a este punto alto (1668m) en el que se puede ver todo el valle rodeado de montañas. Cuidado! Hay revoloteando por allí unos abejorros del tamaño del dedo gordo del pie que dan un poco de miedo.
Al estar el Valle rodeado de montañas, se crea este microclima de calor y 0 lluvias

  • Zabriskie Point: Este sitio está rodeado de pequeñas colinas que han erosionado dando formas arrugadas con tonos amarillos.
El mejor momento para ver el contraste de colores, es al atardecer

  • Golden Canyon: De aquí parte un Trail que te lleva hasta un puente colgante. Son unas 2'5 millas la ida y, debido al gran calor, a los 100 metros decidimos que no valía la pena arriesgarse a sufrir un golpe de calor. Si vais en invierno, seguro que es increíble, pero en pleno agosto es altamente desaconsejado.
En los carteles ya avisan que las temperaturas son peligrosas para la salud...

  • Devil's golf course: Aquí nos encontramos con un mar de rocas con sal cristalizada infinito. Se hace raro pensar que hace miles de años esto estaba lleno de agua... Cuidado al saltar entre roca y roca, ya que estos cristales están muy afilados.
El tono blanquecino de las rocas se lo dan los cristales de sal 

  • Bad wáter Basin: Es el punto más famoso del parque. Llamado así porque hay un pequeño lago (yo lo llamaría charquito) donde la concentración de sal en el agua es tan elevada que los primeros que llegaron al lugar les dieron para beber este agua a sus burros y murieron todos. Además, este es el punto más bajo de Norteamérica: 86 metros por debajo del nivel del mar. A unos dos km del parking hay un pequeño salar. Es una caminata de unos 15 minutos, pero a 120ºF (49ºC) que estábamos se hizo eterna. de hecho, recomiendo NO hacerla en estas temperaturas porque no se disfruta. Se me hizo el camino tan largo! Y al llegar solo pensaba en no desmayarme...Una locura!
Cartel que anuncia el punto más bajo. De fondo, los inconscientes que van hacia el salar.

  • Artist's palette: Estas montañas, debido a la oxidación de diferentes minerales, se "han pintado" de colores tan curiosos como azul, amarillo, naranja...Nosotros llegamos al mediodía y por la luz, los colores no se distinguían muy bien. Lo ideal: el atardecer.
A pesar de que la luz del mediodía no ayuda, se pueden ver los diferentes colores de la montaña, como si alguien los hubiera pintado a su antojo

  • Mesquite flat Dunes: Este es el último punto que visitamos. Tras el paisaje desértico y montañoso, de repente aparece una escena sacada del Sáhara: el horizonte se llena de dunas de hasta 240 m de altura. Aquí se rodaron escenas de La Guerra de las Galaxias. (de hecho, lo hicieron en muchos puntos del Death Valley).
Inmensas dunas aparecen de repente

En las dunas el coche marcaba 126ºF (52'2ºC). Y allí fue donde empezó nuestro show particular: justo en el punto en que los carteles anuncian que hay que apagar el aire acondicionado para evitar el sobrecalentamiento del coche durante los siguientes 30 km (con ese calor!) empezamos a sentir un fuerte olor a gasolina. Asustados, paramos el coche, buscamos si había un escape, pero no vimos nada. Volvimos a arrancar y el olor era cada vez más fuerte. Además había perdido potencia y con esas cuestas, el coche no tiraba.

La locura de temperatura subía 5º por minuto

Sin cobertura en el teléfono y en medio del desierto, empecé a pensar en explosiones de motores...¿ si el nuestro estallaba, nos "avisaría" de alguna manera para poder salir?
De repente, tras unos 15 km que se me hicieron eternos, aparecieron una gasolinera y un bar en Panamint Springs. Aliviados, fuimos a pedir un teléfono y nos dijeron que el minuto eran 20$. Yo no sé si pensaban que queríamos llamar a la NASA, pero lo rechazamos. Amablemente, el camarero nos ofreció un vaso frío de agua y tras escuchar nuestros problemas, diagnosticó un sobrecalentamiento. Nos recomendó levantar el capó y tomárnoslo con calma.

Cartel de aviso... Hacedle caso!


Le hicimos caso (que remedio!) y cuando volvimos a arrancar el coche, era como si no hubiera pasado nada.
Conclusión: tomáoslo con calma y llevad agua de sobras, por si al coche le da por calentarse y haceros sufrir un poco.

Itinerario Costa Oeste USA

Desiertos, playas, montañas, ríos... La Costa Oeste de los Estados Unidos tiene mucho por ver y recorrer.
Escenarios conocidos se suceden uno detrás de otro, y es que esta zona la hemos visto tantas veces en la gran pantalla, que estar allí es como sentirse constantemente dentro de una película.

Estados Unidos es un país que me ha sorprendido muchisimo

Una de las grandes preguntas que siempre nos hacemos es: ¿Cuántos días son necesarios para recorrerla? Y la respuesta es sencilla: ¡Infinitos! Cuanto más tiempo se dispone, más cosas se pueden visitar y más tranquilo se va.
Pero tras mi experiencia, 15 días enteros (es decir, sin contar el de ida ni el de vuelta) dan para ver lo principal.

Largas e interminables carreteras componen esta mítica ruta que va de Santa Mónica (Los Ángeles) a Chicago. Hicimos un pequeño tramo, donde pudimos disfrutar de todo el marketing alrededor de esta ruta

Eso si, preparaos para hacer kilómetros y kilómetros (o millas y millas) por carreteras infinitas.
Tras el viaje calculamos que hicimos un total de 3500 km... Todo un palizón de coche! Y visitando 4 estados diferentes (California, Arizona, Utah y Nevada).

El itinerario definitivo lo distribuí así:

  • Día 0: Vuelo Barcelona - Los Ángeles. Llegada y recogida del coche de alquiler.
  • Día 1: Los Ángeles. Paseo de la Fama, Warner Bros Studios, playas de Santa Mónica y Venice Beach.
  • Día 2: Los Ángeles. Universal Studios
  • Día 3: Los Ángeles. Beverly Hills, Downtown y Observatorio Griffith
A California le llaman The Golden State porque fue dónde se produjo la conocida Fiebre del Oro

  • Día 4: Ruta 66, de Los Ángeles a Williams, pasando por Cálico, Oatman, Kingman y Seligman
  • Día 5:Gran Cañón y ruta hasta Monument Valley, donde pasamos la noche en el único hotel que hay.
  • Día 6: Monument Valley, Page, con su Antelope Canyon y Horsehoe Bend. Ruta hacia Bryce Canyon, donde pasamos la noche.
  • Día 7: Bryce Canyon y Zion Canyon (este último solo de pasada). Ruta hacia Las Vegas.
  • Días 8 y 9: Las Vegas. Visitamos todos los hoteles de la Strip y pasamos por Freemont Street.
Si en California era oro, aquí encontraron grandes yacimientos de plata, de ahí su apodo de The silver State.
  • Día 10: Death Valley (donde casi muero yo también) y ruta hacia Mammoth Lakes, donde pasamos la noche.
  • Día 11: La idea era ir a Yosemite y estar dos días allí, pero debido a unos incendios horribles, el parque nacional estaba cerrado y nos tocó improvisar. Fuimos al Lago Tahoe, porque al tener que rodear el parque para llegar a San Francisco, nos quedaba de paso. 
  • Día 12: Lago Tahoe y ruta hacia San Francisco.
Arizona, tierra de desiertos y de unos de los lugares más espectaculares del mundo: el Gran Cañón.

  • Día 13: San Francisco: Miradores del Golden Gate, Sausalito, Chinatown, Lombard Street, Little Italy (de paso) y Pier 39.
  • Día 14: San Francisco: Distrito financiero, embarcaderos, Unión Square, City Hall, Painted Ladies, Haight Ashbury, Castro (todo esto, con sus corresponientes miles de cuestas!...)
  • Día 15: San Francisco: Alcatraz, Twin Peaks.
  • Día 16: San Francisco: Parque Golden Gate y vuelta para casa.
El estado de los indios navajos, de los rodeos y los cowboys

Los vuelos fueron con Norwegian Airlines. Compañía de Low Cost, en la que tienes que pagar por todo lo extra. Auriculares, Comida, Bebida y manta. Aseguraos de traer de todo!

El coche lo alquilamos a Álamo. Cogimos el seguro a todo riesgo, y tienen un servicio de atención telefónico 24 horas. No tengo ninguna queja de ellos.


El Palau Güell, un gran desconocido de Barcelona

Esta residencia ubicada en pleno barrio de Ciutat Vella (C/ Nou de la Rambla), fue el primer gran encargo que recibió Antoni Gaudí.
Construida entre 1886 y 1890, se convirtió en la vivienda de la familia Güell. Aunque casi no se construye, ya que el Ayuntamiento rechazó el proyecto en un principio por saltarse más de 25 normas urbanísticas en aquel momento. Al señor Güell le tocó tirar de contactos para conseguirlo.
A Eusebi Güell, importante empresario de Cataluña y político, se le considera el mecenas del arquitecto, ya que gracias a él, Gaudí pudo construir gran parte de los edificios que hoy tanto nos fascinan.

Fachada del edificio. Difícil de admirarla completamente, ya que la calle es estrecha. En el centro y de hierro forjado, podemos ver el dragón de Sant Jordi y la señera.

El Palacio fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1984. Con la intención de poder preservarlo, el Palacio ha sido restaurado en diferentes campañas. Las obras empezaron en 1986 y terminaron en el 2011.
En la casa, además de la residencia habitual de la familia compuesta por el matrimonio y sus diez hijos, también estaban los despachos para Güell y había zonas para atender la gran vida social que tenían: se realizaban conciertos, tertulias, recepciones... y hasta actos religiosos.

Vista del órgano desde la planta noble. En los pisos superiores varias ventanas dan al salón

El edificio, totalmente modernista y en el que podemos encontrar inspiraciones góticas y medievales, consta de subterráneo, planta baja, planta noble y dos pisos con habitaciones. Arriba del todo está la azotea y las dependencias de los criados.

Uno de los comedores de la familia

El subterráneo era el lugar de los animales. Aquí estaban los caballos de las caballerizas y los perros. Se baja a él a través de una rampa helicoidal. El techo, soportado por columnas y la tradicional vuelta catalana, convierte el gran espacio en un lugar especial, sin decoración alguna (solo ladrillo) ya que aquí no bajaban los señores.

Vistas del subterráneo

Hay un pequeño patio de ventilación y la habitación del cochero.

Argollas en las columnas para atar a los caballos

En toda la casa hay dos escaleras: una de uso señorial y otra lateral para el personal de servicio.
En el entresuelo estaban los despachos y la zona de administración (cerrados para el público). Del vestíbulo parte la escalera de honor que da acceso a la planta noble.

Las escaleras de todo el edificio son auténticas obras de arte

Aquí encontramos una gigante capilla armario y hasta un órgano para los conciertos musicales. las estancias superiores tenían ventanas que daban acceso a esta sala y de esta manera poder ver los actos desde arriba. El techo tiene una preciosa cúpula estrellada que recuerda a los baños árabes. Dicen que a Isabel, la mujer de Eusebi Güell le daba miedo esta casa y no se retiraba sola nunca a su habitación.
Aquí se recibió a la Reina Regente María Cristina e incluso al presidente de USA Grover Cleveland.
En esta planta también está el comedor, la sala de juegos y un tocador para las mujeres (siempre tenían que estar arregladas, y de paso contarse los cotilleos...)

Vistas de la cúpula

En la planta de las habitaciones destacan la de Isabel y la de Eusebi, con columnas en medio y hierro forjado. Cada una tiene su tribuna privada con vistas al salón central, y están comunicadas entre ellas.
Por último, el desván y las terrazas eran de uso del personal de servicio. Aquí estaban sus dormitorios, el lavadero y la cocina.

Torre central

La azotea destaca por sus veinte chimeneas, todas ellas diferentes y siendo las primeras en ser decoradas con la técnica del trencadís. En el centro, una aguja de 15 metros de altura, cubre la cúpula del salón.

Diferentes chimeneas de la azotea. Es una lástima que en esa época las terrazas solo las usara el personal del servicio para tareas domésticas.

El Palau es un tesoro desconocido por la mayoría de gente que vale mucho la pena visitar. Está abierto todos los días, excepto el lunes.
El precio de la entrada es de 12€ e incluye la audioguia.

La capilla se podía cerrar y quedaba como un armario empotrado, haciendo de la sala un lugar totalmente versátil

Hoteles en Roma

Escoger un hotel siempre es tarea difícil. La oferta suele ser inmensa, pero solemos basarnos en dos premisas: que sea económico, céntrico y que tenga una buena valoración.
Junto con la colaboración de otros blogueros, he recogido cuatro hoteles diferentes en Roma que cumplen estos requisitos y que recomendamos para vuestra estancia en la Ciudad Eterna.

  • Hotel Serena
Situado a dos calles de la estación de Termini, el hotel está céntrico y se puede acceder a los puntos más importantes de la ciudad a pie (o si no, el metro está al lado).
Las habitaciones fueron restauradas hace poco, por lo que son confortables y la cama muy cómoda. El baño también está perfectamente equipado con ducha.
El precio es muy económico e incluye el desayuno.
La zona está llena de restaurantes.



  • Raffaello Charmsuite 
Este edificio del s. XVI, es un apartamento mucho más impresionante por fuera que por dentro. Las habitaciones tienen una pequeña cocina que te permitirá ahorrar algo de dinero en tu visita a Roma. En la que estuvimos nosotros alojados, la cocina estaba totalmente separada del dormitorio, que era amplia y con una cama muy cómoda. El baño y la ducha estaban separados, y el diseño de estos era bastante moderno.
Aunque el alojamiento era muy bueno, lo que más nos gustó fue la ubicación. Justo al lado del Castillo de Sant Angelo y a menos de 15 minutos andando de la Fontana di Trevi. Alojarnos en un sitio tan céntrico nos permitió ir a casi todos los monumentos de la ciudad caminando, todo un lujo.

Vir & Fran, de 365 sábados viajando



  • Cardilli Luxury Rooms
En nuestro fin de semana en Roma no alojamos en Cardilli Luxury Rooms, un Bed & Breakfast muy recomendable y bien situado. Se encuentra en la Via Milano, muy cerca del Coliseo y el Foro, en el tercer piso de un elegante edificio . La relación calidad, precio es excelente. A nosotros nos incluyó servicio de desayuno en la habitación. Quedamos encantados, del sitio, de la atención y del desayuno. Sin duda si volvemos a Roma nos alojaremos de nuevo aquí.

M. Pilar Cabrerizo, de Viatges 2.0






  • Globus Hotel
Cada vez que vamos a Roma, nos alojamos en el Globus Hotel, un hotel de 3 estrellas que es parte de la cadena hotelera Best Western. Nos encanta este hotel porque a parte de ser un hotel muy bueno, su posición es perfecta para visitar Roma. El Globus Hotel tiene la ventaja de estar muy cerca del centro de Roma, pero fuera del bullicio de la ciudad. El hotel se encuentra en la zona del Policlinico, una zona residencial muy tranquila, es fácilmente alcanzable en metro desde el centro histórico, tiene buena conexión con los aeropuertos o con las estaciones de trenes Tiburtina y Termini. Lo que más nos gustó a parte de su comodidad es que en los alrededores hay muchos restaurantes y cafeterías locales donde se come muy bien y donde nos relajamos por la noche después de haber andado por toda la ciudad durante el día. ¿Qué más se puede pedir?


Rachele, de Surfing the Planet