El Hospital del Tórax

Situado muy cerca de la ciudad de Terrassa (Barcelona) en un altiplano donde las condiciones ambientales eran muy favorables (300 días de sol al año, sin humedad...) se decidió contruir éste hospital que fue inaugurado en 1952 por el dictador Francisco Franco.

Exterior del hospital con el jardín en medio, conocido como "la jungla"

En un principio estaba destinado a curar y albergar a las personas con tuberculosis y otras afecciones pulmonares aunque posteriormente se llegó a hospitalizar a gente con todo tipo de problemas de salud, e incluso enfermos psiquiatricos.

Los largos pasillos comunican todas las alas. Las puertas de la izquierda son las taquillas personales de los enfermos

El edificio está considerado monumento nacional por el tipo de arquitectura neoclasica colosal, llamada también fascista y que fue copiada de los hospitales alemanes de la época.
Había cabida para hospitalizar a 1500 enfermos, repartidos en habitaciones de seis, cuatro o dos camas y alguna individual. Todas tenían salida a la terraza para hacer terapia de sol.

Cada planta tenía su terraza soleada y desde aquí saltaban algunos suicidas

La duración mínima del ingreso para un tuberculoso solía ser de 18 meses, aunque algunos pacientes creaban resistencias a la medicación y su estancia se alargaba mucho más.
Para pasar las horas en el hospital, los enfermos disponian de biblioteca, capilla, barberia, un jardín para dar paseos, un enorme cine de 500 butacas y hasta un economato donde se podia comprar entre otras muchas cosas, tabaco y alcohol.

Aún quedan camas abandonadas en algunas habitaciones. Ésta particularmente era de seis personas

En 1973 las monjas abandonaron el sanatorio, por lo que la atención sanitaria se deterioró considerablemente. No había enfermeras ni personal para atender a tantos enfermos.
El aislamiento y las duras condiciones causaban estados de desesperación y psicosis en los ingresados que hizo que éste lugar tuviera la tasa de suicidios más alta de Europa.

Algunos lugares parecen sacados de escenas de peliculas de terror. Todos los enfermos comían en comedores comunes.

Los enfermos se solian tirar desde la novena planta, aunque tambien lo hicieron en el cine o en las propias habitaciones. Hubo una semana especialmente trágica en la que se llegaron a registrar 21 suicidios.
En 1997 el hospital se cerró, aunque no fue hasta 2006 que la actividad cesó copletamente, ya que los enfermos psiquiátricos más graves continuaron siendo tratados allí.

Duchas? Lugsres donde aplicar terapias? Os dejo con la intriga para cuando hagais la visita...

Es por eso que todos aquellos que se colaban en el hospital una vez abandonado, oían ruidos. Se creó una fama de que en el lugar había fantasmas. De hecho, hasta el equipo del famoso programa televisivo Cuarto Milenio fue a estudiar los hechos paranormales in situ, y os dejo aquí el enlace por si lo queréis ver.
Nada es cierto de momento, ya que no se ha podido demostrar.

En el cine, con sus infinitas filas de butacas, se hacían varias sesiones para que todos los enfermos pudieran ver la pelicula de la semana

Actualmente el hospital forma parte del Parque Audiovisual de Catalunya. Aquí se han grabado una gran cantidad de películas de terror como REC, Un Monstruo Viene a Verme o MUSA entre otras.
En la entrada del hospital pueden verse parte de los decorados usados y durante la ruta se explican curiosidades de los rodajes.

Los decorados no se suelen retirar, por lo que muchos se quedan en el hospital


GoBcn es la empresa que organiza ésta ruta que es 100% recomendable y que a parte de conocer un lugar histórico, te adentra en el mundo del cine.

https://gobcnrutas.com/parc-audiovisual-y-hospital-torax/
No dudéis en hacer ésta increíble visita!

Cálico, el pueblo fantasma

Tras el descubrimiento de unas minas de plata en 1881, se fundó el pueblo de Cálico.
Situado a dos horas de los Ángeles, antes de la entrada al Desierto de Mojave, llegó a tener más de 1200 habitantes en 1887 y se llegaron a abrir quinientas minas, por lo que en la década de de 1880 éste pueblo era uno de los mayores productores de minerales del país.

Al pueblo de Cálico no le faltaba ningún servicio

Vinieron a vivir immigrantes de todas partes, incluso de China, para trabajar en las minas. Fueron tantos que hasta formaron un pequeño barrio-gheto para ellos y del que actualmente solo se pueden ver la ruinas.

Entradaa una de las muchas minas que aún están abiertas pero sin funcionamiento

Repartidas las casas y locales a lado y lado de una única calle, había colegio, medicos, abogados y juzgados, bares, oficina del sheriff, tiendas y hasta un pequeño hotel.

Carrueje de bomberos orignal

En 1907 se trasladó la actividad minera a Death Valley y aquí empezó la decadencia de Cálico, ya que el precio de la plata bajó tanto que hizo que las excavaciones no fueran viables, provocando que en 1929 el pueblo fuera abandonado.

Ayuntamiento, totalmente reconstruido para el turista.

En 1951, un ex minero llamdo Walter Knott compró el municipio y lo reconstruyó para la visita turística, por lo que sólo cinco de los treinta edificios que hay actualmente son originales. Los otros edificios que no són de estilo victoriano, dan un aspecto a Cálico como si fuera un famoso pueblo del lejano oeste.

Oficina del Sheriff, con su pequeña cárcel

A pesar de que es un lugar totalmente preparado para la visita turística, vale la pena darse un paseo para visitar las antiguas minas y sentirse un poco en una película de vaqueros dentro de un escenario de cartón piedra. Eso sí, dentro del pueblo hay dos actividades (previo pago) para hacer: una es coger un trenecito para ver las vistas panoramicas del pueblo y otra adentrarse unos metros dentro de una mina... El tren me decepcionó bastante, así que no entré en la mina.

La única casa que queda en pie del barrio chino

Y si te quedas con hambre...
Justo al lado en la carretera está Peggy Sue's Diner. Un restaurante de carretera muy americano donde las camareras uniformadas y algo cortas de faldas van con la tetera por el restaurante poniendo café en todo vaso vacío.

Entrada al restaurante

Decorado al estilo de los años 50 y con una comida que está muy rica, vale la pena detenerse allí a tomarse un respiro.

En sus paredes, se puede encontrar cualquier cosa: discos, esculturas, objetos de la ruta 66... Parece un museo!

Descubriendo el Raval escondido: Sant Pau del Camp y San Lázaro

Cuando el barrio barcelonés del Raval estaba fuera de las murallas de la ciudad y en su mayor extensión eran campos de cultivo, se construyó el Monasterio de Sant Pau del Camp (de ahí su nombre).

Fachada de la Iglesia Sant Pau del Camp.

A pesar de que no hay escritos con la fecha de construcción exacta, se sabe que en el siglo X ya existía porque se encontró la tumba de Guifré Borrell, hijo de Guifré el Pilós, importante conde de Cataluña que falleció el 911. Ésto lo convierte en el monasterio más antiguo de Barcelona.

Es imposible no mirar todos y cada uno de los arcos y capiteles de las columnas en detalle

El templo fue saqueado y quemado por Almanzor durante la invasión árabe y reconstruido posteriormente. Pero no fue la única vez que el lugar tuvo destrozos: durante la semana trágica volvió a ser quemado y posteriormente bombardeado durante la guerra civil.

Claustro del Monasterio
Dentro encontramos dos estilos diferentes: el romanico puro en la iglesia y el morisco en los arcos del claustro, cuya reforma se hizo en el siglo XIII.
La iglesia se compone de una planta de cruz griega con tres ábsides y minúsculas ventanas.
En los capiteles de los arcos del claustro encontramos representados sirenas, animales y monstruos..., a Adán y Eva con la serpiente, e incluso imagenes macabras como la de una mujer con dos sapos devorándole los senos.

Detalle de los capiteles. Se pueden ver motivos de la naturaleza y una serpiente

El mismisimo Pablo Picasso con 16 años pasaba muchas horas al día en el tranquilo claustro dibujando, como así lo refleja su cuadro "Rincón del claustro de Sant Pau del Camp" en 1896 y dicen que se inspiró en las figuras femeninas de los capiteles para pintar en 1907 su famoso cuadro "Las señoritas de la calle Avinyó".


Posible similitud de las mujeres representadas en el cuadro con este capitel en el que podemos ver a Eva con la mano en el cuello (simbolo de lo prohibido), la serpiente en medio y la cabeza de Adán en la izquierda.
En el monasterio, que era de a orden dominicana, solo vivían cinco monjes y se impartían estudios universitarios de filosofia. Cuando tras la guerra de sucesión todas las facultades fueron prohibidas, se siguió haciendo de manera clandestina.

Interior de la Iglesia

En el siglo XII se construyó en la plaza del Pedró la iglesia románica de San Lázaro que formaba parte del hospital de Mesells, dedicado a los leprosos (también se le llamaba leprosería).
El hospital funcionó hasta el siglo XV, cuando se decidió juntar todos los hospitales de la ciudad en uno solo, el de la Santa Creu (podéis ver el post sobre ello aquí).

Fachada de la Capilla de San Lázaro con todo lo que se pudo recuperar

En una de las paredes laterales de la iglesia se puede ver un rectangulo de piedra tapado. Se trata de una antigua reja para que los leprosos pudieran escuchar la misa sin tener que mezclarse con el resto de la gente. Y es que su aislamento era máximo.


Interior de la iglesia. En el lateral derecho se puede ver la ventana que daba al hospital, actualmente tapiada
A pesar de perder la importancia hospitalaria, la iglesia siguió funcionando y su alrededor se fue urbanizando.
Por ésta razón, desde la calle de Sant Llatzer se puede ver su ábside encajonado entre dos edificios. En 1913 la iglesia dejó de usarse para el culto religioso y fue usada como almacén e incluso como estanco.

Parte trasera de la Iglesia

Posteriormente el edificio fue recuperado por el Ayuntamiento de Barcelona y restaurado por el famoso arquitecto Adolf Florensa.

En definitiva, tanto el Monasterio de Sant Pau del Camp como la iglesia de San Lázaro son una joya en el centro de Barcelona totalmente desconocidos por la gente y que pocas rutas lo incluyen en su itinerario, cuando debreía ser parada obligatoria.
  
Si quieres descubrir más secretos de Barcelona en un tour increíble, no te pierdas la ruta de Secretos de Barcelona, que muestra  lugares desconocidos por muchos pero con una gran cantidad de historias y leyendas en sus paredes. Pero ésta no es la única ruta que tienen en The Barcelonian: busca la tuya en este enlace!


Hospital de la Santa Creu y el anfiteatro anatomico, una joya del Raval

Paseando por el Raval encontramos lugares históricos que impresionan. Es el caso del antiguo hospital de la Santa Cruz.

Vistas del pabellón de las mujeres. En el centro, una cruz dedicada a todos los fallecidos en epidemias

El 1401, con la intención de unir recursos, se decidió juntar los seis hospitales de beneficiencia que había en Barcelona en un único edificio: el hospital de la Santa Creu, y que se ha convertido en uno de los más antiguos de Europa.
Este hospital era destinado a curar a la gente pobre y a los infectados de enfermedades contagiosas como la lepra o incluso la peste. Las instalaciones tenían la capacidad para albergar a más de 500 personas.

Entre los edificios hay este pequeño jardín destinado antiguamente para que los enfermos salieran y que hoy es un lugar donde relajarse

El recinto, situado entre la calle del Carme y Hospital, consta de 4 alas de dos plantas cada una, alrededor de un claustro eclesiastico en el que los enfermos paseaban cuando estaban más recuperados.
Hombres y mujeres estaban separados en dos edificios. Cada entrada, con su escalera monumental, está diferenciada por una estátua; en el de los hombres vemos a San Roque, patrón de la Peste y otras enfermedades con un perro lamiendole una úlcera de la pierna. La estatua del pabellón femenino es la Caridad en forma de matrona con niños alrededor.

Estatua de San Roque

Las habitaciones eran grandes salas sin columnas donde se amontonaban las camas una lado de otra sin apenas separación. Hoy en día el espacio es ocupado por la Biblioteca Nacional de Catalunya.
Hasta 1929 (fecha de su cierre) éste hospital fue el más importante de la comunidad. Aquí se aplicó anestesia por primera vez en una intervención quirúrgica y hubo el primer servicio de RX de todo el país.

En el interior de la biblioteca se conservan los techos originales y te puedes hacer una idea de como eran las grandes salas

Personajes ilustres como Rafael de Casanova o Antoni Gaudi fueron atendidos aquí y, de hecho, éste último falleció el 1926 en uno de los pabellones tras ser atropellado por un tranvía.
En el 1762 se construye al lado del hospital el colegio de cirugía, que más tarde sería el origen de la facultad de medicina. La idea principal era formar cirujanos para el ejército.

A través de la gran puerta de madera de detrás entraban los cuerpos para ser diseccionados

Su ubicación al lado del sanatorio permitía poder coger los cuerpos de aquellos que fallecían y no eran reclamados por sus familiares, o los condenados a muerte.
El edificio fue diseñado pr Ventura Rodriguez, el arquitecto del museo del Prado. Los muros son muy anchos con grandes ventanales para mantener el frío y conservar los cadáveres.

Sala de disecciones vista desde arriba. En el centro está la mesa donde se estudiaban los cuerpos

La sala de disección cuenta con una mesa central de mármol giratoria con un agujero central para evacuar todos los liquidos del cuerpo y rodeado de sillas de madera cubiertas con terciopelo rojo (aunque en los principios no estaban y tanto los alumnos como los cirujanos estaban de pie todas las horas que duraba la disección.).

Parte del techo de la sala oval, con su lámpara de vidrio y al fondo las celosias

Imaginad la escena: horas de pie, sin comer ni beber ni moverse y aspirando todos los olores que desprendía el cuerpo abierto en descomposición... Una escena muy gore pero que gracias a ello se pudo profundizar al máximo los conocimientos del cuerpo humano y se hicieron importantes avances en la salud.
La sala oval tiene una preciosa cúpula que ilumina la estancia y una lámpara de araña que fue añadida posteriormente.
El primer piso era reservado para la burguesía. Escondidos tras las celosias para no ser reconocidos, pagaban para mirar las disecciones no por el interés científico, si no por el morbo que suponía ver una persona abierta en canal.

Las ventanas bajaban y de ésta manera las personas de la alta sociedad podían observar sin ser vistos. Ésta escabrosidad por ver aquello prohibido por la iglesia llegó a tal punto que incluso en el Palacio de Versailles se hacían disecciones en directo y se llegaron a quitar vendas en directo a momias del antiguo Egipto

En los pisos superiores encontramos la biblioteca llena de antiguos volumenes y tratados de medicina donde además cuenta la leyenda que está escondido en una urna el corazón de Francesc Salvà, un importante médico y físico .

En la biblioteca se pueden encontrar volúmenes muy antiguos de medicina

Delante de la biblioteca, traspasando la sala oval, encontramos el despacho del presidente, donde se guardaban los instrumentos quirúrgicos para la disección.

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Si algo no podía faltar en un hospital, es el lugar donde se preparaban las fórmulas magistrales de los medicamentos y eran dispensados.
La entrega se hacía a través de una ventana con una reja renacentista de 1696.

Ventana a través de la que se realizaba la dispensación de medicamentos. El lugar estaba cerrado para evitar robos.

Dentro de la Academia de Farmacia podemos encontrar dentro de inmensos armarios cajas y botes originales donde se guardaban las platas y productos para la elaboración de las medicinas.

Interior de la Real Academia de Farmacia

Además también están los compartimentos con los nombres de los doctores para que depositaran sus recetas, y un grifo original que recogía las aguas de la lluvia.

Compra tus entradas para visitar la Real Academia de Farmacia aquí!

Por último, en el recinto del Hospital, hay un bar llamado el jardí, ideal para tomarse un descanso durante la visita.

Decorado con sofás y con buena música de fondo, es un lugar ideal

(sobre) VIVIR LAS VEGAS

Planes interesantes para vivir a tope la ciudad del pecado y llevarse un buen sabor de boca.

1. Pasear por Freemont Street

En pleno centro de la ciudad, éstas cinco manzanas llenas de casinos de época fueron en su momento el centro moderno de Las Vegas. De hecho fue en ésta calle donde en 1931 se obtuvo una de las primeras licencias para el casino, exactamente el Northern Club.

En Freemont Street, los neones se sobreponen unos a otros
Cada día al anochecer (y hasta la madrugada) hacen un espectáculo increíble de luces multimedia en el techo.
Además aquí encontramos una gran cantidad de tiendas y restaurantes, muchísimo más económicos que en el Strip.


El estilo de los casinos nos trasladan a épocas anteriores
Por cierto, sabíais que aquí se grabó el videoclip de U2 "I still haven't found what I'm looking for" (dejo el enlace aquí)

Un jovencito Bono cantando en medio de Freemont Street

2. Comer una buena hamburguesa en el Heart Attack Grill

En la entrada una báscula te pesa; y esque si tu peso es superior a 350 libras (156 kg), comes gratis.
Tienen el récord Guinness de servir la hamburguesa más calórica del mundo y una gran particularidad: si no te acabas tu comida serás azotado en público. Y no unos golpecitos simbólicos, no!! Te dan con todas sus fuerzas mientras estás con el culo en pompa, un tortazo por cada piso de hamburguesa que no te has comido. Debo confesar que en mi vida había comido con tanta tensión!
(si no os creéis lo que os cuento podéis mirar aquí)

Para entrar al restaurante hay que pesarse previamente
Cada hamburguesa de media libra va acompañada de 5 tiras de bacon, queso, chili, cebolla y tomate, y puedes pedir hasta 8 pisos. Yo pedí una doble y casi muero. Eso sí: me la acabé enterita (morir antes de que me pegaran...jeje).

El tamaño máximo de las hamburguesas tiene el récord Guiness en calorias

El tema del restaurante es como si estuvieras en el hospital. Las camareras van vestidas de enfermeras "guarrillas", los chicos de doctores, y el personal de la cocina como si fueran cirujanos. Para entrar te ponen una bata de hospital como si fueras un enfermo (ideal por si te manchas).

Momento azote con una pala de madera. Que miedo!!

Para mi fue una de las cosas más divertidas que hice en Las Vegas. Eso sí, siempre y cuando pidas con medidas.

3. Ver un espectáculo

Cada día cientos de espectaculos son ofrecidos en Las Vegas. Hay de todo tipo: teatro, conciertos, circo, shows eróticos, mágia...
Los precios de las entradas varian, y hay stands coloados por la Strip que oferecen los tickets a precios muy asequibles.
Yo tenía claro que quería ver alguno del Circo del Sol y fuí a ver KA en el hotel MGM. Solo diré una cosa: increíble.

KA cuenta la historia de dos niños gemelos de la realeza que tienen que huir por separado tras ser invadido su hogar. Durante la función podemos ver todas las aventuras para volver a reunirse y vencer a los arqueros

Es escenario es gigante (y pensar que está dentro de un hotel lo hace más alucinante) y la puesta en escena espectacular. Lo recomiendo.

Parte del escenario


4. Hacerse una foto en el Cartel de Bienvenida

Si hay una foto divertida y mítica que hay que hacerse en la ciudad del pecado es sin duda el cartel que te dá la bienvenida a Las Vegas.

El cartel más fotografiado de la ciudad y más comprado como souvenir

Lo encontrareis en el 52005 de Las Vegas Blvd y hay un pequeño parking donde dejar el coche.
Súper recomendable ir a primerisima hora de la mañana o a última de la tarde, ya que se forman largas colas.
El diseño del letrero fue creado en 1959 por Betty Willis. No tiene copyright, ya que fue un regalo a la ciudad, por lo que es de dominio público.

5. Conocer los origenes de Las Vegas

A 105km de la ciudad se encuentra el Nevada Test Site. Entre 1951 y 1992 se realizaron en éste lugar detonaciones de bombas atómicas y nucleares. Desde Las Vegas se podían ver las explosiones y se convirtió en un atractivo turístico. Años más tarde se ha demostrado que ésto ha producido graves problemas de salud en los espectadores.

Las detonaciones se anunciaban en los medios para que la gente se acercara a verlo

En el lugar de las detonaciones hay un cráter gigante y cuentan que en la primera explosión el flash se pudo ver hasta en San Francisco.
El museo de pruebas atómicas es el testigo de todo eso, y se pueden ver los folletos y calendaros promocionando el "turismo atómico".

En el museo también encontramos ejemplos de misiles que se lanzaban

El precio de la entrada es de 22$.

6. Ir de compras

Centros comerciales, outlets... Las Vegas tiene una gran cantidad de lugares donde el consumo es obligatorio. Mires donde mires los escaparates te llaman la atención. Hay dos lugares que a mi personalmente me encantaron:
  • M&M store: Es un gran mítico, y con sus tres plantas puedes encontrar el merchandaising que quieras y todas las variedades posibles de éstos caramelos de cacahuete cubiertos de chocolate.
  • Coca Cola Store: A parte de encontrar también todo el merchandaising posible (incluso el de nuestra infancia), se pueden probar todas las variedades existentes en el mercado de ésta famosa bebida , como la Coca Cola de manzana o de sandía. Así de paso, uno se sienta un poco después de tanto tute...
Una gran botella de vidrio es la fachada exterior de la tienda de Coca Cola