Lisboa (día 2)

Cuando me levanté hacía un día perfecto: sol, calorcito y una brisa muy agradable de primavera.
Aproveché para visitar el parque de Eduardo VII, el parque más grande del centro de Lisboa, dónde también se encuentra el jardín botánico Estufa fría al que yo no entré, pero que para los amantes de la naturaleza dicen que es precioso.

Parque Eduardo VII

A continuación me dirigí para el Parque de las Naciones. Es el lugar dónde se hizo la expo mundial del 1998,. Es un espacio tranquilo, con edificios modernistas inspirados en el mar, muchos jardines con riachuelos y además, hay dos museos muy interesantes: el museo de la ciencia y el Oceanário que es el segundo acuario más grande de Europa (el primero, el de Valencia), El edificio está dentro del río y se accede a él a través de unas pasarelas. El parque tiene un teleférico que lo cruza punta a punta.
Se puede comprar un ticket que vale 15'50€ (carta del parque) y con ello tienes acceso a ambos museos y al teleférico. Yo lo recomiendo porque pensad que el Oceanario sólo ya vale unos 11€, y las vistas en el teleférico están muy bien.

Vistas desde el teleférico. Cómo veis, el día se había nublado
Ya oscureciendo, fui al barrio de Baixa a cenar. Este barrio es el más céntrico de Lisboa, con muchas plazas y grandes calles peatonales que están llenas de comercios. Por la noche hay quién puede sentirse algo inseguro ya que no paran de ofrecerte drogas. Debo decir que yo en ningún momento me sentí en peligro.

- Gastronomía:
El Bacalao es un pescado importante de Portugal y yo decidí probarlo. Desmigajado, con patatas y huevo... Una exquisitez!
Bacalao



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