Castillo de Neuschwanstein

En mi semana alemana, visité uno de los castillos más famosos de la región de Baviera, el cual me dejó totalmente impresionada. Se trata del castillo de Neuschwanstein (el nuevo cisne) y lo mandó construir el llamado rey loco, Luis II. Reinó Baviera desde el 1864 a 1886. Lo construyó en 1868 para alejarse de la vida pública tras el fracaso en la guerra con Prusia y la idea era que ningún forastero pudiera entrar en él. ¡Quien le iba a decir que sería uno de los castillos más visitados de Europa!

Tras dejar el coche en el parking, ya se puede ver el castillo en la colina, lo que te deja con la boca abierta.
Vistas del castillo desde el pueblo
La entrada al castillo vale 12€ y recomiendo ir lo más pronto posible, ya que a partir de las 10 de la mañana empiezan a llegar riadas de turistas y se hacen colas interminables con el riesgo de que se agoten las entradas.
La subida a la colina es de una media hora y se puede hacer a pie, en autobús o en carro tirado por caballos. Yo escogí la opción de ir a pie, para poder disfrutar del paisaje.

Vistas de la parte trasera
Vistas delanteras del castillo, la entrada principal
Tras explorar los alrededores cuyas vistas valen realmente la pena, llegó la hora de la visita guiada. En el recorrido no se pueden realizar fotos y se va con un guía que activa la audioguía en el idioma escogido. Tengo que decir que los interiores son más impresionantes que los exteriores. Luis II era un auténtico fanático de la mitología y las leyendas de la edad media, y en las paredes se ven reflejados murales con la historia de Tristan e Isolda entre otros. También mandó construir una cueva dentro de una habitación! A pesar de que en la visita parece que estés en otra época más anterior que el 1886, el castillo contaba con modernidades cómo electricidad, calefacción y teléfono.

Vistas desde el balcón
Para mi es un lugar único e imprescindible que volvería a visitar otra vez, para fijarme en más detalles. Impresionante.

Ese día, para coger fuerzas para subir la colina, desayunamos algo típico bávaro, Bratwurst con curry y patatas...Buenísimo, con un sabor curioso.

Desayuno imperial
CURIOSIDAD!
Walt Disney se inspiró en este castillo para crear el suyo, todo un icono.

No hay comentarios:

Publicar un comentario