Las mejores vistas de Ciudad del Cabo

Cuando dices que te vas a África hay dos reacciones: el que te pregunta que se te ha perdido allí, y el que te avisa de que es un continente que te crea una adicción irremediable. Pues bien, éste último caso ha sido el mío. Tras un mes visitando Sudáfrica, Namibia, Botsuana y Zimbabue, confieso que me he enamorado perdidamente de sus paisajes, de su gente, de la vida... Ojalá pueda transmitirlo desde aquí. África es especial y única, llena de contrastes, olores, luces... Que te atrapan para siempre.

Atardecer en Ciudad del Cabo
Mi primera parada fue Ciudad del Cabo. En agosto es invierno allí, por lo que se aprovecha para realizar obras y mantenimientos de carreteras y monumentos. Esto afecta al funicular de Table Mountain, que lo cierran una semana para revisarlo. El día que llegabamos era el último que abría, así que fuimos directas desde el aeropuerto. Para eso contratamos un servicio de transporte de cuatro horas a través de la empresa española con sede en Sudáfrica llamada Aventura África (ya os hablaré más adelante de ellos), y nos dirigimos corriendo para allí, sin pasar por el hotel. El tiempo estaba en nuestra contra.

Table Mountain está considerada cómo una de las siete maravillas naturales del mundo, y desde allí se obtienen unas vistas espectaculares de la ciudad. Se puede subir arriba haciendo un trekking largo y complicado, o a través de un teleférico (la mejor opción).

Teleférico y Table Mountain de fondo
Al ser el último día las colas para subir eran larguísimas. Suerte que las entradas las teníamos compradas por internet (en esta página), que si no dudo que hubiésemos podido subir.
El teleférico mientras sube va dando vueltas sobre si mismo, por lo que al subir no hace falta preocuparse dónde colocarse, ya que se pueden admirar las vistas desde todas las perspectivas.

Los doce apóstoles
Las vistas desde arriba realmente impresionan mucho. Son espectaculares. Ver los acantilados de los doce apóstoles con el sol del atardecer reflejado en el mar es una imagen difícil de olvidar.
La cima es plana y se puede dar una vuelta para obtener así vistas de 360º.

Ciudad del Cabo, Robben Island y Signal Hill
Para bajar, otra vez tuvimos que hacer largas e interminables colas, e incluso nos llegamos a pensar que tendriamos que bajar de noche a pie y moririamos de frío (demasiado dramatismo, lo sé). Que suerte que el transportista nos estaba esperando en el coche con la calefacción puesta.

El hotel dónde nos alojamos es el Ritz. La noche son 80€ y en mi opinión deja bastante que desear. Solo con decir que tuvimos que dormir con polar queda todo claro. También tengo que decir que su situación es muy buena, y que la atención por parte del personal fue totalmente atenta y perfecta. Dejo su web aquí.
Ritz Hotel
IMPORTANTE!
Acordaros de comprar en el aeropuerto un adaptador para los enchufes. Aquí en España yo no encontré ninguno. Son triples redondos.

2 comentarios:

  1. Unas fotos preciosas y una aventura increíble!! Seguro haces llegar cn tus palabras lo bonita y espectacular que es Africa

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  2. Vaya locura de viaje. Son de esos lugares donde uno debe poder desconectar de todo.....sin internet, sin tv, sin radio....que lujo. Tiempo para ver, disfrutar y reflexionar. Be like water my friend.

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