Mala Strana (Ciudad Pequeña) y Vysehrad

Mala Strana es el barrio más antiguo de Praga. Fue fundado en 1257, debajo del barrio del castillo. Tras un inmenso incendio tuvo que ser reconstruido completamente, pero desde entonces ni la guerra lo destrozó, así que se conserva tal cual desde hace siglos. Sus calles, mires donde mires, están llenas de palacios y casas antiguas que deben ser admirados.

Casas del barrio

También es una zona llena de jardines y algún que otro mirador. Un claro ejemplo son los Jardines Vrtba. Están situados en pleno centro del barrio y son de estilo barroco. Fueron remodelados el 1998, por lo que están impolutos. Fueron diseñados en 1720 y están repletos de estatuas y esculturas que le dan un toque bohemio. Las vistas al castillo desde allí son impresionantes. El precio de la entrada es de 65 CZK (2'5€).

Jardines Vrtba con sus vistas

En este barrio también encontramos una de las iglesias barrocas considerada como la más bonita de Praga. Se trata de la iglesia de San Nicolás. Se empezó a construir el 1673 para la orden de los jesuitas. Se tardaron sesenta años para terminarla y en su construcción participaron los mejores arquitectos de la época. El precio de la entrada es de 70CZK (2'70€).
Paseando te encuentras con muchas plazas rodeadas de palacetes. En la plaza de Velkoprevorske, simbolizando la paz y una protesta en contra de la guerra está el famoso muro de John Lennon, dónde todo el mundo puede hacer su aportación.

Detalle del muro

Al lado está la Isla de Kampa, un parque muy animado. Por allí pasa el río Moldava y en la orilla podemos encontrar algún que otro antiguo molino de agua.

Como el río bajaba con fuerza, en la orilla había molinos de agua para aprovechar la energía


El paseo por el barrio puede acabar en la Colina de Petrin. Con 138 metros de altura, se puede subir a la cima con funicular o paseando por los jardines. Allí encontramos la torre de Petrin, que por su estructura recuerda a la famosísima torre Eiffel (eso si, tan solo tiene sesenta metros de altura). Fue construida en 1891 para la Expo Industrial de Praga. Actualmente es un repetidor de televisión.

Torre de Petrin

Cabe decir que no hace falta subir a la torre para poder obtener buenas vistas de la ciudad, ya que allí mismo hay un mirador. Otras cosas que se pueden ver a lo largo de la colina son el laberinto de los espejos y el Planetario (previo pago de entrada). Una de las esculturas que más me impresionaron es la del Muro del Hambre. Se le llama así porque el muro que rodeaba la colina fue mandado construir a los ciudadanos más pobres y hambrientos, para tratar de paliar sus necesidades cambiando comida por trabajo.
Escultura a los trabajadores del muro

Por último hay un barrio poco turístico pero de los más antiguos que es el Vysehrad. Se dice que aquí vivían los primeros príncipes de Bohemia. Fue construido como fortaleza, la cual se mantiene en pie aún y hay un antiguo cementerio donde yacen enterrados personajes ilustres como el escritor infantil Jan Neruda. No es un lugar imprescindible pero si el tiempo lo permite ofrece un paseo agradable.

Praga, la ciudad de los puentes

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