Hanoi, la ciudad del caos

La caótica capital de Vietnam tiene 8 millones de habitantes y 233 km2,
En cuanto llegué y oí el ruido de mil bocinas, sentí el olor (una mezcla de sudor, humo, comida...) y vi el tráfico, pensé que allí no duraría mucho, que esa ciudad no estaba hecha para mi. Cuanto me equivocaba...!!

Calle de Hanoi

Cruzar la calle es todo un reto: motos, coches, tuc tucs y bicicletas pasan sin cesar y sin respetar ninguna señal de tráfico. Evidentemente no paran para dejarte pasar, así que para poder pasar a la acera de enfrente hay que decidirse y echarle morro; no hay que ir ni lo suficientemente lento ni muy rápido para que te puedan esquivar y no tener contacto visual: si te ven con miedo pasan por delante sin importarles nada. Parece un relato exagerado, pero creedme, no lo es. Dicen que si sobrevives al tráfico de Vietnam eres invencible. Tengo que decir que estoy totalmente de acuerdo.
En dos días hay tiempo de sobras para visitarlo todo y de callejear en busca de "gangas", ropa y recuerdos.

Puesto callejero de comida...

El casco antiguo lo conforman 36 calles y cada una está dedicada a un gremio. A pesar de que hoy en día hay el doble de calles y callejuelas (se dice que más de 50),  algunas siguen vendiendo los productos gremiales. Podemos ver la calle de las joyas, la de los ventiladores, la de las ollas...
Una calle que me llamó mucho la atención es Hang Quat, que vende ataúdes y objetos funerarios en medio de la acera.

Cableado eléctrico

Hay que fijarse en los cables de la luz (totalmente caóticos, sin ningún tipo de seguridad y amontonados) y en las casas. Llamadas casas tubo, son súper estrechas y altas. Su construcción es así para evitar pagar más impuestos por anchura de fachada.

Casas tubo. Dentro viven varias familias.

Hay que estar atentos, pues en el barullo de las calles nos encontramos con el Templo de Bach Ma, el más antiguo de la ciudad, o con la puerta de entrada a la vieja ciudad por la zona este.

Puerta antigua este

Al lado está el Mercado de Dong Xuan. Fundado en 1889 dentro de un edificio soviético de cuatro plantas, es el mercado más grande de la ciudad. Dentro de su particular caos puedes encontrar de todo: ropa, electrodomésticos, comida... Igual que en todos los mercados del sudeste asiático, es una especie de mercadillo a lo grande.

Mercado Dong Xuan. Su estructura contrasta con el resto de edificios

A pesar de que la religión mayoritaria de la población es el budismo, también podemos encontrarnos con alguna catedral cristiana en las grandes ciudades como es el caso de la Catedral de San José en Hanói. De estilo neogótico, fue construida en 1886, la época en la que los franceses ocuparon el país. La fachada es inmensa y las vidrieras están muy elaboradas.

Catedral de Hanoi

Relativamente cerca está el museo de la prisión de Hoa Lo. El precio de la entrada es de 30.000 Dongs (1'5€). Construida por los franceses en 1846 con la idea de alojar un máximo de 450 presos, llegaron a convivir 2000 presos. También fue usada durante la Guerra de Vietnam para recluir a famosos pilotos americanos como John McCain y Pete Peterson, los cuales le llamaban el Hilton de Hanói.

En las celdas comunes, los presos eran inmovilizados atándolos por los pies.

A parte de poder ver como eran las celdas y la disposición de los presos, se exponen objetos de tortura y métodos de fuga; y es que esta prisión no era muy segura, pues a lo largo de los años se escaparon un total de 100 presos.

Masajes!!!!!!!
No te puedes ir del país sin darte varios masajes. Son baratísimos! Paseando por la calle encuentras miles de ofertas. Algunas en auténticos tugurios, otras en spas que parecen oasis en medio de la ciudad. Nosotros probamos de todo, pero si queréis uno de calidad, este es el SF SPA. Situado en pleno centro de Hanói, son serios y profesionales. El masaje de una hora te deja totalmente relajado por unos 12$. No os parece una buena manera de terminar el día???

Recepción de SF SPA

No hay comentarios:

Publicar un comentario