Descubriendo Sapa

Desde que los franceses hicieron allí en 1922 una estación de montaña, Sapa se ha convertido en el punto neurálgico del turismo en el norte del país.
Rodeado por verdes montañas y arrozales, las vistas son realmente increíbles. La mayor parte del día las montañas están cubiertas de una densa neblina que le dan un aire misterioso. Los habitantes de la región pertenecen a las minorías étnicas del país como los H'mong negros, los H'mong rojos, los Dzao... los cuales se distinguen por su manera de vestir. A pesar del turismo, ellos han decidido mantener sus costumbres y tradiciones.

Desde cualquier punto las vistas son increíbles

Una buena manera de adentrarse para conocer su cultura es ir al mercado de Coc Ly. Se realiza todos los martes de siete de la mañana hasta primera hora de la tarde. Es de los más importantes de la zona y se vende desde ropa hasta animales. También hay "restaurantes" e incluso una peluquería.

Vestidos tradicionales de los H'Mong. Los H'Mong negros (tal y como indica su nombre) viste de color negro. Su ropaje y telas las tiñen con la planta del índigo azul, dejado ese color tan especial.
Cualquier lugar es bueno para montar una peluquería de campaña

A pesar de todo, para mi la visita fue un poco decepcionante: la mitad del mercado está dedicado al turismo, por lo que se pierde totalmente la esencia de cómo debía ser el mercado hace unos años.
Al lado está el río Chay. Hacer un paseo en lancha por éste es muy bonito ya que está lleno de cuevas y cascadas. Cuidado con los rápidos! Nosotros nos quedamos atascados en uno y acabamos empapados.

Estos barquitos son los que recorren el río. El paisaje es precioso.

Por la zona se pueden visitar pequeños poblados como la aldea de Trung Do y la de Bao Nhai.
Para llegar a esta zona desde Hanói, lo mejor es coger un tren nocturno con la compañía Sapaly . Me esperaba lo peor, pero es muy cómodo y confortable. Si que es verdad que hay bastante traqueteo, pero al final te acostumbras. Además no pierdes el tiempo ya que vas durmiendo. El viaje dura unas ocho horas.
La estación está en Lao Cai, a 60 km de Sapa. A medio camino se puede parar en la frontera con China, donde se puede ver el contraste con los edificios.

Frontera con China. Se ven rascacielos y gran cantidad de centros comerciales

La ciudad de Sapa es colorida y llena de cuestas. En el centro hay una gran plaza donde los vietnamitas juegan a vóleibol. También hay una preciosa iglesia cristiana hecha de piedra y una infinidad de tiendas de imitación a muy buen precio. Vale mucho la pena callejear y perderse por allí.

Espectacular iglesia de Sapa

Una vez más, la oferta gastronómica y hotelera es inmensa. Nosotros nos alojamos en el hotel H'Mong Sapa (34€ la habitación doble).

Habitación del hotel. Como se ve a través de las ventanas, las vistas son para no dejar de mirar

Está totalmente céntrico, las habitaciones son más que correctas, y las vistas espectaculares: dan a la cordillera de Hoang Lien. El desayuno es a base de un menú a escoger entre varios.
Importante saber que la climatología en esta zona es totalmente variable. Se pueden vivir las cuatro estaciones del año en unas horas; caen cuatro gotas y de repente, cuando la niebla no te deja ver más de diez metros, aparece un sol espectacular y todo se despeja. Así que tanto el chubasquero como las botas de montaña son imprescindibles!

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