La Roma Antigua (2)

En lo alto de una colina, al lado del foro romano, está el Palatino. Aquí yacen los restos más antiguos de toda la ciudad, ya que por los restos encontrados se sabe que es el lugar donde "nació" Roma. Según la leyenda, fue en este lugar donde la loba recató a Rómulo y Remo, en el 753 a.C.

Palatino, con uno de sus jardines

Durante mucho tiempo, fue el palacio donde vivieron la mayoría de los emperadores romanos.
Hay dos partes diferenciadas: la domus Flavia, que era la parte pública, y la Domus Augustana, donde se hallaban las estancias privadas.
Hoy en día tan solo quedan los restos, pero dejan ver las grandes dimensiones que tuvo. Según los escritos del poeta de la época Marcial, la Domus era una de las cosas más bellas que había visto. Ocupaba toda la colina, había termas y hasta un hipódromo.
En la ladera sur había una pasarela que conectaba directamente con el Circo Massimo. Ahora apenas quedan restos de la construcción. Tan solo hay una explanada ovalada de 600 metros de longitud llena de césped. En sus gradas cabían más de 250.000 personas, y éste era el lugar donde se realizaban las carreras de carros.

Como hoy en día es inapreciable, he cogido esta foto donde se ve las dimensiones del circo y a la izquierda, el Palatino

Recorriendo el circo, al lado está la iglesia de Santa María en Cosmedín. De origen medieval, tiene muchos tesoros, como el cráneo de San Valentín o diferentes reliquias recogidas de peregrinos y de las catacumbas en los nichos de la preciosa cripta.

Interior de la Iglesia de Santa María de Cosmedin

Pero si por algo es visitada esta iglesia, es porque en la entrada está la Boca della Veritá. Una escultura que formó parte de una fuente o una alcantarilla que representa al Dios del Mar y en cuya boca hay un agujero. Cuenta la leyenda que todo aquel que miente poniendo la mano dentro de la boca, ésta se cierra y te corta la mano. Así que cuidadito...jeje

La famosa Boca della Veritá

Ya tirando hacia el centro, al final del foro romano nos encontramos con un edificio de un blanco impoluto: Il Vittoriano. Esta colosal obra está construido íntegramente de mármol blanco y por lo general es un monumento que los ciudadanos romanos odian.

Il Vittoriano

Construido en 1885, está dedicado al primer rey de Italia, Víctor Manuel II, y también es llamado el Altar de la Patria, con la tumba del soldado desconocido. En el interior del edificio hay un museo sobre la unificación de Italia y un ascensor que sube arriba del todo y desde donde se obtienen buenas vistas de la ciudad.
En la misma plaza Venecia, encontramos más restos romanos. Éstos son los llamados foros imperiales. Fue la ampliación del foro del centro. Su forma era rectangular y también estaba repleta de plazas, templos y mercados.
Destaca la Columna de Trajano. Con casi 40 metros de altura, se representan las luchas y victorias del emperador.

Columna de Trajano
Detalle de uno de los bloques en los que se explican las diferentes batallas

En el lado contrario, encontramos los Museos Capitolinos, llenos de estatuas y esculturas antiguas cuya entrada es de 11'50 € y donde podemos ver la estatua de la loba capitolina. Para llegar a los museos hay que subir unas escaleras, ya que se encuentra en la cima de uno de los montecitos de Roma.

Parte de los Museos Capitolinos
Loba Capitolina amamantando a Rómulo y Remo, cuando éstos eran perseguidos por el rey Amulio

Si seguimos bajando la calle, está el Teatro de Marcelo. A primera vista parece el Coliseo, pero si uno se fija bien, se aprecian las diferencias, Es el único teatro romano que queda en pie. Cabían unos 15.000 espectadores. Su uso durante la edad media fue de fortaleza para las familias patricias y más tarde fue convertido en palacio. Es por este motivo que su conservación hoy en día es tan buena. Alrededor, están los restos del Templo de Apolo y una iglesia, la de San Nicola in Carcere.

Teatro de Marcelo y columnas del templo de Apolo

El barrio que lo rodea es judío, y es muy recomendable comer en uno de sus restaurantes.

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