Roma, la ciudad eterna (1)

La capital italiana es comúnmente llamada la ciudad eterna. Y es que los siglos se suceden ante ella dejando a su paso obras impresionantes.
Un claro ejemplo lo tenemos en el Coliseo. Lo empezó a construir el emperador Vespasiano el año 72 d.C. y lo terminó su hijo el año 80 d.C. En tan solo ocho años fueron erigidos los tres primeros pisos que podían albergar 50.000 espectadores. Su inauguración fue brutal: 100 días seguidos de luchas sanguinolentas en las que murieron más de 5.000 fieras.

En una parte del Coliseo, aún se conservan los cinco pisos

La construcción del Coliseo fue un regalo al pueblo romano, pues en esa zona el emperador Nerón había derribado tras un incendio (supuestamente provocado por el mismo emperador) una barriada humilde de pescadores para edificar su Domus Aurea.
La zona donde se ubicaba el lago artificial fue la escogida para el gran anfiteatro. Por este motivo (y porque debajo hay un río), el Coliseo se podía llenar de agua y representar así batallas navales.
A lo largo de los tiempos se fue ampliando y se construyeron dos pisos más. Se convirtió en un lugar de ocio, con grandes luchas entre gladiadores, y donde los condenados a muerte eran devorados por las fieras.

Interior del Coliseo, con el subsuelo descubierto

En el subsuelo se construyó un entramado de pasillos en los que se guardaban los decorados, los animales exóticos (tigres, leones...) y se subían al escenario mediante un sistema de rampas y montacargas o ascensores.
La zona de combate era de madera con arena por encima para absorber la sangre, y las gradas estaban clasificadas según el estatus social.
Hoy en día está todo un poco en ruinas y cuesta imaginarse lo que fue, pero hay que saber que durante los siglos se robó piedra e incluso hubo gente que construyó dentro sus viviendas, pue se han encontrado restos.

Interior de los túneles. La construcción, piedra a piedra, encajando entre ellas
Una gran cantidad de esclavos trabajaban en los pasadizos, aquí se guardaban todos los decorados y escenografías

La entrada general son 11€ y también incluye la entrada al Palatino y el Foro Romano.
A parte, se pueden comprar las entradas a través de esta web donde se visita o bien el tercer piso, o los pasillos subterráneos. Yo hice esta última opción y realmente vale mucho la pena.
La visita dura una hora y media y se pueden ver los pasillos, la forma de construcción y una reconstrucción del sistema rampas y del montacargas. Una visita realmente increíble.

Dentro de estos arcos, se guardaban las jaulas con los animales

La visita al foro romano está al lado del coliseo y como ya he comentado, la entrada va incluida en el ticket del coliseo durante 48 horas.

Vistas del Foro. Las columnas de la izquierda forman parte del Templo de Saturno

En este recinto si que hay que poner mucha imaginación, pues está totalmente en ruinas y es difícil entender qué había realmente allí. Un truco es ojear previamente un libro de reconstrucciones de los edificios, para así poder entender un poco lo que se está visitando. Además, también es recomendable coger una audio guía por 7€ para saber el uso de los edificios y poder seguir un itinerario.
El foro es lo que fue la antigua ciudad de Roma; el centro social, religioso y económico. Con una gran vía que atraviesa la zona (Vía Sacra), vamos viendo templos y arcos de triunfo, descubriendo lo gloriosa que fue Roma.
Hubo tres puntos que me llamaron especialmente la atención y que vale la pena detenerse:
  • Templo de Saturno: Es uno de los santuarios más antiguos de Roma, construido entre el 501 y el 498 a. C. Allí se adoraba a Saturno, Dios de la agricultura. Además, allí fue el lugar donde se guardó el tesoro del imperio romano. Grandes cantidades de oro y plata, custodiadas tan solo por dos hombres. Cada año se celebraban los Saturnales. Una fiesta pagana que empezaba con un sacrificio en el templo y continuaba con grandes banquetes e intercambio de regalos (se podría comparar con nuestra Navidad y Carnaval). Las normas sociales desaparecían durante una semana y los esclavos cambiaban de rol con sus amos y durante unos días ellos eran los dueños. Juegos de azar y bromas estaban a la orden del día y era una festividad muy apreciada.
Templo de Antonio y Faustina. Los rasguños en forma circular de las columnas son provocados por la fricción de cuerdas al intentar derrumbarlas. Por lo visto no lo consiguieron

  • Militarium Aureum: A los pies del templo encontramos esta piedra desde la cual partían todos los caminos hacia cualquier ciudad o lugar. Era el punto 0, y de allí viene la expresión "todos los caminos llevan a Roma".
Esto es lo que queda del Mlitarium Aureum. Aquí estaban grabadas las distancias entre las distintas ciudades

  • Templo Vesta: Aquí yacía un fuego sagrado, el cual estaba siempre encendido y era custodiado por las vestales: mujeres vírgenes escogidas por sorteo cuando tenían entre 6 y 10 años y que durante 30 años debían servir a la diosa. Tenían un gran reconocimiento social pero una norma inquebrantable: no perder la virginidad. Si lo hacían, eran enterradas vivas.
Escultura de una de las vestales. Todas eran muy guapas y siempre iban con un velo en la cabeza

Aunque reconozco que la visita la visita sin planificar puede ser caótica, aprender como fue una de las civilizaciones más importantes del mundo es tremendamente interesante.

Grabado de los Gladiadores. Eran esclavos con un estatus social y muy apreciados.

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