Hospital de la Santa Creu y el anfiteatro anatomico, una joya del Raval

Paseando por el Raval encontramos lugares históricos que impresionan. Es el caso del antiguo hospital de la Santa Cruz.

Vistas del pabellón de las mujeres. En el centro, una cruz dedicada a todos los fallecidos en epidemias

El 1401, con la intención de unir recursos, se decidió juntar los seis hospitales de beneficiencia que había en Barcelona en un único edificio: el hospital de la Santa Creu, y que se ha convertido en uno de los más antiguos de Europa.
Este hospital era destinado a curar a la gente pobre y a los infectados de enfermedades contagiosas como la lepra o incluso la peste. Las instalaciones tenían la capacidad para albergar a más de 500 personas.

Entre los edificios hay este pequeño jardín destinado antiguamente para que los enfermos salieran y que hoy es un lugar donde relajarse

El recinto, situado entre la calle del Carme y Hospital, consta de 4 alas de dos plantas cada una, alrededor de un claustro eclesiastico en el que los enfermos paseaban cuando estaban más recuperados.
Hombres y mujeres estaban separados en dos edificios. Cada entrada, con su escalera monumental, está diferenciada por una estátua; en el de los hombres vemos a San Roque, patrón de la Peste y otras enfermedades con un perro lamiendole una úlcera de la pierna. La estatua del pabellón femenino es la Caridad en forma de matrona con niños alrededor.

Estatua de San Roque

Las habitaciones eran grandes salas sin columnas donde se amontonaban las camas una lado de otra sin apenas separación. Hoy en día el espacio es ocupado por la Biblioteca Nacional de Catalunya.
Hasta 1929 (fecha de su cierre) éste hospital fue el más importante de la comunidad. Aquí se aplicó anestesia por primera vez en una intervención quirúrgica y hubo el primer servicio de RX de todo el país.

En el interior de la biblioteca se conservan los techos originales y te puedes hacer una idea de como eran las grandes salas

Personajes ilustres como Rafael de Casanova o Antoni Gaudi fueron atendidos aquí y, de hecho, éste último falleció el 1926 en uno de los pabellones tras ser atropellado por un tranvía.
En el 1762 se construye al lado del hospital el colegio de cirugía, que más tarde sería el origen de la facultad de medicina. La idea principal era formar cirujanos para el ejército.

A través de la gran puerta de madera de detrás entraban los cuerpos para ser diseccionados

Su ubicación al lado del sanatorio permitía poder coger los cuerpos de aquellos que fallecían y no eran reclamados por sus familiares, o los condenados a muerte.
El edificio fue diseñado pr Ventura Rodriguez, el arquitecto del museo del Prado. Los muros son muy anchos con grandes ventanales para mantener el frío y conservar los cadáveres.

Sala de disecciones vista desde arriba. En el centro está la mesa donde se estudiaban los cuerpos

La sala de disección cuenta con una mesa central de mármol giratoria con un agujero central para evacuar todos los liquidos del cuerpo y rodeado de sillas de madera cubiertas con terciopelo rojo (aunque en los principios no estaban y tanto los alumnos como los cirujanos estaban de pie todas las horas que duraba la disección.).

Parte del techo de la sala oval, con su lámpara de vidrio y al fondo las celosias

Imaginad la escena: horas de pie, sin comer ni beber ni moverse y aspirando todos los olores que desprendía el cuerpo abierto en descomposición... Una escena muy gore pero que gracias a ello se pudo profundizar al máximo los conocimientos del cuerpo humano y se hicieron importantes avances en la salud.
La sala oval tiene una preciosa cúpula que ilumina la estancia y una lámpara de araña que fue añadida posteriormente.
El primer piso era reservado para la burguesía. Escondidos tras las celosias para no ser reconocidos, pagaban para mirar las disecciones no por el interés científico, si no por el morbo que suponía ver una persona abierta en canal.

Las ventanas bajaban y de ésta manera las personas de la alta sociedad podían observar sin ser vistos. Ésta escabrosidad por ver aquello prohibido por la iglesia llegó a tal punto que incluso en el Palacio de Versailles se hacían disecciones en directo y se llegaron a quitar vendas en directo a momias del antiguo Egipto

En los pisos superiores encontramos la biblioteca llena de antiguos volumenes y tratados de medicina donde además cuenta la leyenda que está escondido en una urna el corazón de Francesc Salvà, un importante médico y físico .

En la biblioteca se pueden encontrar volúmenes muy antiguos de medicina

Delante de la biblioteca, traspasando la sala oval, encontramos el despacho del presidente, donde se guardaban los instrumentos quirúrgicos para la disección.

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Si algo no podía faltar en un hospital, es el lugar donde se preparaban las fórmulas magistrales de los medicamentos y eran dispensados.
La entrega se hacía a través de una ventana con una reja renacentista de 1696.

Ventana a través de la que se realizaba la dispensación de medicamentos. El lugar estaba cerrado para evitar robos.

Dentro de la Academia de Farmacia podemos encontrar dentro de inmensos armarios cajas y botes originales donde se guardaban las platas y productos para la elaboración de las medicinas.

Interior de la Real Academia de Farmacia

Además también están los compartimentos con los nombres de los doctores para que depositaran sus recetas, y un grifo original que recogía las aguas de la lluvia.

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Por último, en el recinto del Hospital, hay un bar llamado el jardí, ideal para tomarse un descanso durante la visita.

Decorado con sofás y con buena música de fondo, es un lugar ideal

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